Ad Libitum Pensado
Un blog para distraerse, desconectarse, no política ni economía, nada que se consideraría extremadamente "relevante" o indispensable conocer, solo, quizás, algo de arte y cultura. Nada que ver con el díario bombardeo mediático.
martes, 28 de octubre de 2008
Tedio
Trabajador y responsable era la característica principal con la que describían al serio e introvertido Enzo Turquez, entre otras muchas otras virtudes.
Trabajaba en una Institución Bancaria desde hace poco más de 3 años. Había tenido suerte de conseguir un trabajo "promedio" a solo meses de graduarse como Ingeniero Industrial, carrera que detestaba y que había estudiado mas por complacencia a sus familiares que por placer propio. Aunque se le daba bien la matemática-se diría que mas que bien, era talentoso en esta ciencia-desde mitad de camino en la carrera empezó a aborrecerla, incluso, a arrepentirse de haber elegido, de entre muchísimas carreras, aquella tan "llena" de matemática que era su pasión en un principio, pero que no era, actualmente, más que una carga para su vida; hermosos años perdidos.
Al graduarse se sintió en cierta manera aliviado de terminar con ese tedio; falsamente, creyó que había dejado atrás esa etapa y que no volvería a tocar, pensar, escribir, leer nada acerca de esa 'estúpida perdida de tiempo' como el la llamaba.
Para su sorpresa, al mismo tiempo en que se libraba, en cierta manera, de esa responsabilidad que tenia con su familia, se asomaba otra carga aun mayor, que terminaría de derribar su auto estima aun mas bajo de cuando estaba en plena 'estúpida perdida de tiempo'.
Venía al mundo el fruto del amor de él con su concubina de años. Lo mas hermoso que hubiera visto jamas, sin embargo, estaba consiente de que semejante belleza le nublaría toda esperanza de olvido de los 5 años que sintió perder en aquella caótica y tan mediocre universidad, como el mismo la veía.
Para ese momento Enzo contaba con apenas 20 años, a pesar de tener buena edad para cumplir el rol de padre, Enzo se sentía inseguro, y no pudo ser mas acertado su veredicto. No era mas que un muchacho soñador con grandes anhelos, y la sorpresa le había alejado aun mas estos de lo que lo había hecho su carrera profesional.
Inmediatamente nacida la criatura, Enzo se armo de valor, aunque mas bien fue un ataque de responsabilidad de esos que constantemente lo asediaban, -así el no quisiera la responsabilidad, el cumplimiento de los deberes parecían ser virtudes innatas en Enzo- inconscientemente se dispuso a buscar un trabajo. Aunque se repetía constantemente en sus tiempos pasados no muy lejanos lo mal que se sentía ser un 'pobre asalariado', había tenido una corta experiencia trabajando como cajero en un stan de comida rápida. El hecho de hacer colas interminables en instituciones burocráticas por pagas miserables que apenas alcanzarían para comer, aunque el no era mas que un vividor de sus padres, con lo poco que le alcanzaba a el mismo para darse unos "lujos" de muchacho de papa y mama, se preguntaba constantemente como harían las personas que de verdad necesitaban para sobrevivir ese salario que apenas si alcanzaba para comer una comida de la mas baja calidad; se había decidido ser nunca un 'pobre asalariado'.
Sin embargo, en vano seria ese juramento, ya a los pocos días de búsqueda incesante de trabajo, lo habrían de llamar para una entrevista de trabajo. Respuestas con fluidez y seguridad, aunado a sus buenos rendimientos académicos le consiguieron el trabajo casi inmediatamente.
Era en una institución bancaria, donde le habían asignado el puesto de cajero, el cual detestaba ampliamente...

A lo mejor continue...