Un blog para distraerse, desconectarse, no política ni economía, nada que se consideraría extremadamente "relevante" o indispensable conocer, solo, quizás, algo de arte y cultura. Nada que ver con el díario bombardeo mediático.
domingo, 21 de diciembre de 2008
The Silence, Ingmar Bergman
Y otra vez Ingmar Bergman. Creo que sin duda alguna se ha convertido en mi director de cine favorito, sus películas tienen un mensaje sublime, trascendental, que algún minuto se deja ver claramente, aunque constantemente te envía señales implícitas del mensaje que se quiere transmitir.
La película comienza con un viaje en tren a una ciudad cuyo país de origen desconozco, ya que hablan otro idioma distinto al sueco de nuestros protagonistas.
Aquí aparecen los protagonistas, dos mujeres, quienes -según conjeturé yo- son hermanas -Ester y Anna-, y el hijo de una de ellas -Johan-, quien lo encontramos paseándose por los pasillos del viejo tren invadido por el tedio, fijando su vista en el paisaje movible que se vislumbra por la ventana, hasta que aparece una visión de guerra, que a mi particularmente me impacto no se por que; unas grandes maquinas de guerras en fila como estacionados esperando el momento para cambiar el polvo del desuso por la pólvora y el fuego.
Luego finalmente en el destino del aburrido y ajetreado viaje -en el transcurso de este nos damos también cuenta del terrible malestar físico que invade a una de las hermanas, Ester-, el niño, su madre y su tía, se hospedan en un -a mi parecer- lujoso hotel. Al parecer están ahí por un viaje de trabajo de Ester, quien sea una reconocida traductora. Rápidamente vemos un roce entre las hermanas, una relación de amor-odio, que se evidencia en las escapadas de deseo de Anna, al parecer para soliviantar a su hermana, no sabremos quien es mas "patética" digamos, si Anna o Ester. Y todo esto en presencia del inocente muchacho, quien trata de buscar algo de diversión en los yermos pasillos del hotel, que pareciera solo tener como huéspedes a las hermanas con el niño, y a unos pequeños amigos que te harán reír mucho, además de un mayordomo que terminara por tomar un papel casi protagonico -aunque no tanto, pero si importante-.
Excelente película, nunca olvidaré una de las últimas líneas que Ester, como en monologo, deja oír al mayordomo, palabras sabias y ciertas. El retrato de lo que parece ser un amor imposible, que puede llegar a confundirte.
No se si supera a mi favorita del sueco El Séptimo Sello, pero si me "toco" más. Super recomendable.
Aunque no me considero un cinéfilo -aun- me encanta el séptimo arte, creo que es el que representa de la manera más explícita los rincones de la mente, las ideas más profundas, no superfluas -en aquellas buenas cintas- de los directores. Es capaz de presentarte toda una gama de sentimientos abigarrados, dejando ver lo más vernáculo del ser.
Ultimamente, y más aun con unas cortas vacaciones por delante, me he dispuesto a otear todo tipo de filmográfia; con la ayuda de mi compañero Internet, he adquirido varios títulos interesantes, entre los cuales se encuentra esté filme japones, ya que estos últimos días no quise solo fijar mis sentidos únicamente en películas del "viejo continente", inmediatamente desvié la mirada al Asia, y más aun japón -y vietnam- que presenta una propuesta interesante.
Como dije, adquirí el filme del maese Kurosawa hace un mes, y no lo vi si no hasta hace un par de días. Me parece excelente personalmente, se puede caer en la tentación de calificarla como "aburrida", sin embargo son milésimas de segundos las partes que llegan a resultar de esta manera.
En principio tenemos a nuestro protagonista, caminando por senderos polvorientos sin aparente rumbo cuando una discusión entre un padre y su vástago le impiden el trajinar sin intención: tienen una discusión que termina en separación, una discusión que despierta cierta curiosidad en nuestro héroe, curiosidad que termina de erguirse en intenciones luego de las detallada situación de el cuasipueblo en el que se desarrolla la historia que indirectamente le da el padre del muchacho rebelde al héroe, y más que al héroe, a nosotros mismos; explica como la situación caótica del pueblo cercano impiden que se lleve a cabo la feria de seda.
Y de aquí en adelante, vemos como las grandes habilidades de nuestro héroe samurai despierta la codicia por tenerlo en sus filas, de los dos bandos enfrentados, que, según explica un anciano que terminaría por convertirse en edecán de nuestro samurai, fueron en algún tiempo aliados.
Verán como pueden pasar de ver con malos ojos a Sanjuro -el heroe-, a verlo como un bonachón cara dura, que no soporta la opresión del fuerte por el débil.
Recomiendo la película, sin lugar a dudas. Muy divertida, con acción, comedia, y drama; ¿Qué más se puede pedir?