Cuanto tiempo ha pasado, imperceptible como se ve, o como yo, mi
único y
esporádico lector veo, el
único que lo ve, el
único que me extraña, y que me lee y critica.
Acabo de ver un filme de
Fellini -8 1/2-; en estos últimos meses sin duda el cine es lo
unico que me embelese del oneroso
día a
día, gritos y pataleos de mi vástago, que con su recién cumplida primavera parece
haberle brotado la
hiperactividad natural en todo infante.
De la
película, se ve complicado y enrevesado tratar de exponer, al menos, una pequeña sinopsis del filme del famoso director italiano, conocido por la famosa "
Dolce Vita". A
grosso modo, como
dirían mis profesores, la
película gira entorno a Guido, un -aparentemente- afamado director -algo,
quizás,
autobiográfico por parte del director de 8 1/2- y más aun, al rededor de la empresa que tiene en mente, una no premeditada
película, sin trama, compuesta solo por pensamientos y recuerdos
efímeros, todos entre cortados y juntados formando un
collage asimétrico, que parece no tener rumbo, principio o fin. Con algo de
Bergman, y con el recurrente humor de batahola del cine italiano; esas multitudes irrisorias que se ven en gran parte de las
películas del país europeo. Sin duda con elementos
típicos en la
filmografía de
Fellini, con una fuerte reverencia al sexo femenino, que si bien desde una perspectiva machista, se ve siempre inalcanzable y divino.
Nuevamente una niñez feliz caracteriza la vida de nuestro protagonista, con las
picardías, que siempre incluyen
féminas voluptuosas, como
también observara, el fiel -y ficticio- lector en filmes del mismo director, como "
Amacord".
Sin más que agregar, he vuelto para quedarme, a entretener
pobremente, si acaso, a la vista de los fantasma de la
web.