Ad Libitum Pensado
Un blog para distraerse, desconectarse, no política ni economía, nada que se consideraría extremadamente "relevante" o indispensable conocer, solo, quizás, algo de arte y cultura. Nada que ver con el díario bombardeo mediático.
lunes, 20 de abril de 2009
Smultronstället

Ingmar Bergman es sin duda uno de los directores más influyentes en la actualidad, canonizado en el mundo del séptimo arte, incluso ya antes de su muerte en el 2007. Su filmes se caracterizan por hurgar en lo más profundo del espíritu humano, aunque sin dejar todo muy explícito, da gran espacio para la interpretación subjetiva, lo que hace recurrente el análisis de sus películas en los debates de los cinéfilos.

Fresas Salvajes, para algunos la mejor película de Bergman -me cuento entre esos algunos- y quizás la más, digamos, sencilla del director sueco. No necesitas cavilar mucho sobre el significado de las imagenes para que se vislumbre la esencia de la película.

La historia gira al rededor del Doctor Isak Borg, brillantemente interpretado por Victor Sjöström junto al cast eterno y poco alternado de Bibi Andersson, Ingrid Thulin, Gunner Björnstrand, y Max von Sydow, entre otros.

El septuagenario y jubilado Dr. Borg, convocado para recibir el Doctorado honoris causa en la Universidad de Lund, muy al sur del país nórdico, decide -sin duda un mero capricho- sobrellevar las 14 horas de viaje de Estocolmo a Lund en automovil, junto a su nuera Marianne Borg, quien separada de su esposo, pasaba unos dias en el hogar de su suegro; una partida a la cual luego se unirían en pleno viaje un grupo de jovenes que le recordarían nostalgicamente al doctor su nunca olvidada juventud. Desde el principio, y sin dejar espacio a duda, se afirma y se ve un Dr. Borg un tanto amargado, insensible y caprichoso, aunque alguno se lo achacaría a la edad, no es si no un carácter forjado por la vida que llevo el doctor, y más que su vida, la forma como la enfrento y sobrellevo; nos paseamos por su juventud, sus desdichas y dichas, sus errores, y aprenderemos de ello, te involucraras tanto en la trama que pasaras a ser tu mismo el protagonista, en una carrera por la redención, una redención que va mas lejos de la redención religiosa, más profunda, del ser como individuo que es. Una carrera más que por salvación divina, por satisfacción propia.

Debo decir que me sentí extrañamente identificado con el Doctor Isak, lo cual me preocupo enormente, aunque supongo que los papeles protagónicos de Bergman están ideados de tal manera que generen esa sensación en el espectador.

Excelente película, altamente recomendada.

La razón por la cual tengo preferencia por escribir sobre las películas de Bergman, es precisamente como dije arriba, lo variada que puede llegar a ser la interpretación de estas, según yo creo.